Batite Aguilar y el mural en HIRPACE
“HACER PARA LA ALEGRÍA”

 

Quedó inaugurado en HIRPACE un mural que congregó en su realización a alumnos, docentes, profesionales y trabajadores de la entidad, guiados por la artista plástica Batite Aguilar.

Batite, profesora de dibujo, grabado y pintura es una artista inquieta que, a lo largo de los años ha desarrollado diferentes formas expresivas en los más diversos materiales, entre ellos, el papel y el grabado se encuentran entre los preferidos. En otro orden, también es Psicopedagogo y escribió el libro “La importancia de la expresión plástica en discapacitados neurológicos adultos”

Sus obras se encuentran en museos, en posesión de particulares y en varios países del exterior.

Acostumbrada a los desafío, la idea del mural surgió en abril del 2022 charlando con su familia, cuando a la artista se le ocurrió acercarse a la institución, con varias ideas en mente para intervenir una pared interna. Conversó con los directivos, se hicieron unos tres bocetos y finalmente eligió uno y puso manos a la obra”.

“El trabajo fue largo y tuvo sus pequeños inconvenientes pero yo estoy acostumbrada a sortearlos y tengo una mente positiva que me ayuda a encontrar las soluciones. Primero faltaba de todo: escaleras, pintura y bueno, un poco gracias a algunas donaciones que no resultaron suficientes, arrancamos y de a poco fuimos aportando entre todos lo que faltaba”.

Batite quedó fascinada con el resultado y sobre todo con la actitud que encontró entre toda la comunidad de HIRPACE “Todos colaboraron, fue una reunión increíble y una forma de trabajo mancomunada en el que intervinieron todos desde la directora Amalia Barbarán hasta el más chiquito de los alumnos, pero lo más importante, que lo hicimos con inmensa alegría. Fue una creación desde la alegría que a todos nos hace tanta falta. El mural quedó espectacular, se llama “Color, dinamismo y movimiento”.

El acto de inauguración fue otro capítulo: “Si- cuenta Batite- porque la directora quería que cantáramos Color Esperanza, lo hicimos, pero se me ocurrió que podíamos cantar también otros temas , así que llevé la caja chirlera, las chaschas e interpretamos también La Pomeña. Fue una experiencia única, mágica, que nos hizo a todos muy bien”

(Patricia Patocco)