Blanca Machuca, artista visual
“EN SILENCIO PUEDO ESCUCHAR EL MUNDO”

 

Blanca Machuca, artista visual tucumana y docente expone en el primer piso del MAC – Museo de Arte Contemporáneo de Salta- su muestra “Ecología Humana.

Tapices de diversos tamaños, obras pequeñas, cuadros pintados. Blanca esculpe, pinta, borde y cose con retazos de telas y de historias, y afirma sobre su obra que es como un espejo del mundo en el cual descubre parte de sí misma. Recorre provincias y países y en cada uno de ellos se conecta con los ritos, los símbolos de cada cultura que luego vuelca en su obra.

Dialogamos con ella, una mañana de sábado en la que nos brindó un gran tiempo para la reflexión, en el que recorrimos sus lienzos y trabajos.

 

  • ¿Qué es Ecología Humana?
  • Empezó a definirse el nombre en esta muestra porque vengo trabajando hace muchísimo tiempo en el tema. Hay muchas líneas en el trabajo que hago, más allá de la obra visual, de la materia. Vengo trabajando en cómo se origina, porque en realidad incluye muchos temas.

Claro, en este mundo tan complicado con todas sus problemáticas sociales, políticas, veo un trasfondo con esperanza. Y es lo que me hace seguir adelante, pensando que se puede cambiar. A pesar de toda la densidad que hay en este mundo, hay mucha gente trabajando en distintos ámbitos para lograr cambios, eso creo que nos mantiene vitales. Por supuesto que tengo conciencia de todos los dolores del ser humano, pero hay muchos temas del pensamiento humano que tienen que ver con la filosofía, la política, las creencias que están acá, una síntesis en mi trabajo, producto de años y me gusta, además poner poesía en ese pensamiento.

De pronto esta que se llama Retornar, que significa volver el corazón a cero en el taoísmo pero yo le agrego volver a la raíz. ¿Qué significa esto?, que siempre podemos volver a empezar, trazar un nuevo camino, es una posibilidad que tenemos los seres humanos.

Hablo del lugar también en mi obra, del sitio de donde vengo. No solo el geográfico sino de ese lugar interior que tenemos todos.

Hablo de la conexión con el mundo y el otro en contacto profundo porque no estamos solos, estamos con el otro.

Yo pienso el arte desde ahí, es algo para dar, para compartir, esa es mi ideología.

 

¿ Algunas de estas producciones fueron hechas en pandemia?

  • Si, es imposible no hablar de ese tiempo y lo hago a través de las muchas lunas que ves en mis obras. La luna tiene sus ciclos, de oscuridad y vuelta a la luz; esa cosa que transita y para mí es una metáfora de lo sucedido, de la evolución y crecimiento.

Y pienso también que cuando uno habla de naturaleza habla de paisaje pero no, nosotros también lo somos, por eso Ecología Humana. Hay una sabiduría inmensa en la naturaleza.

 

Las paredes del MAC parecen insufladas de colores, es una muestra textil, con texturas diversas y grandes tamaños, con bordados, espejos, guairuros , almohadones pequeños, mariposas que remiten al infinito, a fiestas, bendiciones, mutaciones del ser humano, pequeños milagros y conexiones entre las personas

 

 

  • ¿ Qué técnicas utilizaste?
  • Esta es una muestra textil pero también pinto, dibujo. A mi me gusta romper los límites de las técnicas y demostrar que me puedo expresar igual con una tela que con una pintura. Re significo los elementos plásticos para decir.

En ásta hay bordados, collages de telas…me interesan mucho las culturas populares del mundo, el arte popular que es a la vez de un lugar y también universal, entonces uso técnicas del arte popular. Una a veces no las conoce pero vienen de pronto, como de una memoria colectiva, uso muchas formas de trabajo que son de la cultura popular.

 

  • ¿Trabajás con ayudantes?

 

  • No, no, yo necesito hacer la obra. No hago bocetos, nunca se hacia donde va mi trabajo. Es más, los textiles grandes casi los hago a ciegas porque tengo una mesa chica, de 80 cm y entonces voy armando y enrollando y la veo casi cuando está terminada recién o cuando la cuelgo…

 

  • ¿Casi como un cadáver exquisito?
  • Tal cual, totalmente!!

 

  • ¿Y qué pasa si la extendés y no te gusta?
  • Casi siempre me gusta, algunas veces tengo que cambiar algo, pero por lo general no. Creo que hay que trabajar con el cuerpo, yo enseño eso a mis alumnos . La composición es el cuerpo entonces uno danza en el trabajo, baila. Es escucharse adentro y esa música da el movimiento a la tela, no puede salir mal.

Así siento a la composición. Extiendo el brazo y a nivel de elementos plásticos, poner espejos, almohaditas, amuletos, semillas bordar algún símbolo tiene que ver con mi movimiento. En este caso, a esta muestra, le puse un nombre contundente Ecología Humana, bien concreto.

 

  • ¿Dónde conseguís tantos elementos y tanta diversidad de telas para tu trabajo?
  • De cada lugar que recorro traigo elementos. Si voy a Bolivia y visito ferias o fiestas populares, traigo elementos pero por lo general no compro.

La mayoría de las veces me acercan telas y géneros usados, que tienen la historia de las personas que la han usado. Hay una señora que me trae géneros de la abuela para que le de vida nuevamente. Me dejan sus historias y trato de darles vida y otra asistencia al material.

Se va haciendo más coherente todo esto, por eso el proceso creativo va aunando la vida del artista y la de la sociedad en la que vive.

Uno manifiesta y la gente piensa, recuerda, un artista ayuda a traer a la memoria diferentes cosas que están en uno. Es como un círculo que va y viene.

Esos regalos para mi son ofrendas que tengo que devolver en obras, más allá de que la gente no conozca la narración con la que trabajo. A veces no es literal, pero son energías para los otros seres humanos.

Todo es un ritual íntimo, lavarlas, ponerlas al sol alrededor de un círculo de piedra, plancharlas…el proceso no se ve, pero está en cada una de estos trabajos que ahora estoy documentando. Es un proceso que me fascina, porque pienso que con pequeñas cosas: el agua por ejemplo, se pueda lavar el mundo.

 

  • ¿Tuviste qué aprender técnicas de bordado o costura?
  • No, soy licenciada en arte. He dibujado y pintado de una forma bien hecha, muy académica y luego han surgido en mí otras necesidades. Incluso alguna vez no he tenido dinero para acrílicos y tuve que recurrir a pegar telas, luego empecé a bordarlas, a tejerlas y a pensar que no hay límites. Pero lo trabajo desde el punto de vista plástico, con el punto voy construyendo una línea y con ese concepto a veces no están perfectos los puntos. A mi me interesa lo imperfecto.

 

  • Hablabas de taoísmo, ¿sos practicante de alguna técnica espiritual?

 

  • Me interesan todo lo que tiene que ver con la espiritualidad, no con la religión; pero sobre todo me importa la conexión con la naturaleza y el silencio para poder conectarme con los más profundo de mi ser. Desde el silencio, la concentración y lo más simple desarrollo un mundo maravilloso, el propio y creo que desde ahí, sin tanta gestualidad puedo conectarme con el mundo.

A veces trabajo más de diez horas en un silencio total, solo con los sutiles sonidos de la naturaleza y lo que sucede afuera. Es como un trabajo social desde el silencio. No es que me encierro y no me importa el mundo. Todo lo contrario. En silencio puedo escuchar al mundo y ahí si, me siento muy conectada.

 

Patricia Patocco