Interior de la Palúdica

EN LA PALUDICA

La Palúdica es un edificio emblemático de la ciudad, que hace aproximadamente 100 años fue escenario de un intenso trabajo de investigación, profilaxis y vacunación a fin de erradicar el paludismo y las fiebres tropicales que azotaron el noroeste argentino.

Hoy, es un predio que ocupa una manzana en una zona del macrocentro salteño y en la que se planea hacer un centro cultural, luego de innumerables trámites para que la centenaria donación del Dr. Luis Güemes  pasara al municipio capitalino, cuestión que se mantendrá con la salvedad de que siga existiendo un sector destinado a estación sanitaria, según consigna la ley.

En esa línea y mientras se concluyen las actuaciones para el traspaso definitivo, contemplando todos los detalles y sobre todo, el bienestar de los trabajadores que ocupan el predio realizando tareas sanitarias contra la fiebre amarilla,  la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad, dirigida por Agustina Gallo y su equipo, convocó, la semana pasada,  a una gran diversidad de artistas, productores de espectáculos y periodistas a una ronda de trabajo para manifestarse  sobre las características que la comunidad necesita para perfilar el nuevo centro cultural que funcionará en Salta.

El mismo, todavía, sin fecha de inicio de obras, porque aún requiere de varias validaciones técnicas previas, funcionará en el edificio de la Palúdica, donde además continuará la estación sanitaria y el museo del folclore, pensado previamente.

Estuvo en Salta coordinando los talleres de trabajo el arquitecto Nicolás Bares, representante del estudio de arquitectura que remodeló – entre otros edificios, el Centro Cultural Kirchner, en el ex Palacio de Correos, solo por mencionar el más conocido y que se harán cargo del proyecto de remodelación.

Falta mucho tiempo y en el medio faltan tomar muchas decisiones. Lo interesante de la convocatoria fue – sin embargo- la actitud del conocido estudio de arquitectos y de la Subsecretaría de Cultura Municipal, de solicitar opinión a los diferentes protagonistas de la sociedad.

Tranquilizar conciencias, necesidad de lograr nuevas ideas o escuchar verdaderamente a la comunidad, al cuestión es que la iniciativa fue muy bien recibida por esos sectores de la comunidad, que recorrieron todo el predio y quedaron asombrados por las dimensiones, el grado de deterioro de los edificios y un detalle del antiguo crematorio que todavía allí se erige: restos de un dibujo – mural seguramente- que pintó en algún momento el artista Julien Guinet.

Salvo los que solo fueron a “pispear” un ratito, solo a saborear empanadas o a cumplir y volar, la mayoría participó hasta el final de jugosas discusiones, en las que se barajaron varias ideas que luego se sugirieron, como: generar un multi espacio cultural para todas las artes, aprovechar el amplio espacio verde del interior para acondicionar no solo como lugar de paso, abrir varias entradas de la manzana para que tenga amplia circulación, identificarlo como un centro cultural para jóvenes y niños, crear salas que sirvan para varias actividades pero también algunas específicas con buena acústica y provisión de audio, microcines o pequeños auditorios, en fin, las sugerencias fueron muchas.

También se pidió ideas sobre nombres y fueron varios los propuestos también.

Quizás no sea una consulta vinculante, rescatamos sin embargo, que se haga la consulta y ojalá continúe hacia otros sectores de la comunidad. Necesitamos ejerc icios democráticos y participación ciudadana.

(Patricia Patocco)