Es artista, docente y junto a Virginia Montaldi y Pini Day, integra un grupo que presentan por estos días la muestra denominada “Lo que todavía arde”, en instalaciones de la ex Palúdica en Paseo Güemes, dentro de una amplia convocatoria que se denominó Expresarte, impulsada por el Municipio Capitalino.
ARTENAUTAS dialogó con Fernando Qüerio, horas antes de la apertura de la muestra que convocó a muchísimo público y que estará abierta hasta el 15 de junio próximo.
- ¿Qué arde todavía?
- Cada uno podrá dar su versión pero en lo personal para mí, es el deseo. Y esas ganas de compartir lo que uno hace, de mostrar en imágenes un poco las pasiones. Hemos pensado mucho el título con mis compañeras artistas y nos gusta eso de dejarlo abierto como interrogante para el público.
- ¿Con qué nos vamos a encontrar?
- Van a ver obra de Vicky Montaldi, que se apropia del espacio en un montaje poco convencional, siempre en la pintura pero con una instalación diferente y ella es muy buena en eso. Pini Day se anima al collage en formatos medios y grandes y mi obra es del 2019 en adelante y hay cosas muy recientes en las que estoy trabajando todavía. Me gusta ir mostrando los procesos, que la gente pueda acceder a la cocina de lo que hago, hay algunas en proceso y otras que hice ya hace tiempo: escultura, fotografía y algo de cerámica.
- ¿Cómo trabajaron los tres?-
- Por suerte los criterios estaban bastante unificados, nos conocemos, confiamos plenamente en los procesos de los otros y a decir verdad fue muy grato trabajar con las chicas. Agradecidos con la Municipalidad y con Flor Parola.
- Dijiste que te parece importante que alguien ofrezca un espacio para trabajar…
- Me parece que los espacios que ya tenemos deben ser ocupados por los artistas. Particularmente los artistas visuales necesitamos espacios y no necesariamente la sala de un museo, que son muy necesarias, claro!, pero hay espacios no convencionales que son absolutamente imprescindibles porque el artista se encuentra con otras formas de hacer y te da otras posibilidades. Por ejemplo este espacio de la ex Palúdica, con estos techos tan altos me parecen espacios muy valiosos. Hay gente que no circula por los museos, no se exactamente por qué, yo indago y creo que hay algo de temor, de encontrarse con algo que no van a entender, cuestión con la que no estoy de acuerdo, así que estos espacios alternativos son muy interesantes. No creo que sea una función puntual del arte transmitir ni comunicar, me parece que más bien debe generar interrogantes, más que respuestas claras. Por eso también el título de esta muestra. Me gusta que las obras te den la posibilidad de pensar, me parece lo más interesante del arte. Me gusta mucho ponerlo a disposición para generar sensaciones. Un lugar abierto para pensar por ejemplo, en el mundo en que vivimos, bastante hostil y difícil.
- Y qué pasa en estos espacios no convencionales?
- Creo que la gente se relaja más, no se si van mas pero creo que lo ven como algo más cercano y entonces suceden otras cosas. Por ejemplo hace años intervine la casa de mis abuelos y la gente se paraba, entraba, me preguntaban y me decían que encontraban similitudes con la de sus propios abuelos. Hay como una proximidad distinta.
- Tu obra que es muy abarcativa: fotografía, escultura, apelás a tu historia personal, ponés el cuerpo… ¿cuales son tus búsquedas?
- Mi obra es muy variada, tanto es así que me formé en lenguajes artísticos combinados. En realidad siempre apelo a mi historia personal y con el tiempo me di cuenta, que sin querer hablo de historias colectivas. Por ejemplo, la intervención que hice en calle Belgrano al 1500 hace unos años, esa era la casa de mis abuelos maternos. Estaba vacía así que un día decido intervenirla antes de la demolición y cuando ví los espacios me doy cuenta que no podía hacerlo solo. Así que empecé a convocar a artistas y empezamos a trabajar. La casa estaba totalmente intervenida por muchos artistas plásticos que a la vez invitaban a otros y así estuvimos dos años trabajando, se armó un verdadero colectivo de trabajadores del arte, por ejemplo Gastón Mosca que hizo un documental Belgrano 1527 (que está en You Tube), la fotógrafa Daniela Romano, Julien Guinet, Camila Ormaechea que ahora está en México, Martín Córdoba, éramos un montón, terminamos siendo como 45 artistas.
- Se comprenden esas intervenciones en nuestra Salta, tan conservadora?
- En principio la gente no entendía nada. Pasaban y nos preguntaban qué hacíamos, porqué usábamos esos colores, si eso iba a ser un bar…entonces se generaba un diálogo y ahí cuando hablábamos la gente entendía, y comenzaron a apoyarnos y después a ir a todas las actividades. Creo que no hay que subestimar tampoco a las personas, si uno conversa, presenta lo que está proponiendo y opera desde la verdad personal, te entienden. O cuando trabajo otras temáticas, por dar un ejemplo de una obra, cuando yo me ponía un montón de corbatas y me tapaba todo el rostro con corbatas. Obviamente, que hay algo irónico en esa construcción pero sobre todo me parece que el cuerpo tiene que servir como agente para la transformación y creo que el arte tiene esa capacidad, que podemos transformar aunque sea de a poco o sutilmente el mundo en el que vivimos para hacer de este mundo algo más bello. Yo creo en eso y construyo desde ahí. Entonces sí, a veces trabajo con algunas temáticas que pueden resultar un tanto incómodas, pero lo que resulta siempre y lo que más resulta también es que es gracioso. El humor también me parece importante y la gente con buen sentido del humor se ríe bastante ese tipo de ese tipo de acciones que hago.
- Qué estás haciendo ahora?
- Estoy trabajando con una banda que se llama Banda de Hambre, yo estoy encargado de la parte de visuales y vestuario y también escenografía. Es una banda de música pero a su vez es también una propuesta que tiene que ver con lo visual y performativa también. Muchas de esas acciones surgieron con mi amiga y compañera Sofi Pfister, con la tenemos además el grupo Escándalo (en realidad somos nosotros dos pero queríamos que parezca que éramos muchos)- se ríe con ganas. También estoy trabajando en la edición de un libro de María Laura Buccianti
- ¿Qué te da el arte?
- Eso me parece, abrir interrogantes, abrir diálogos con otros, con públicos, entre los artistas porque por decirlo de algún modo, mi búsqueda está un poco en eso de dislocar lo que se piensa con normalidad, en acercar imágenes imposibles… me ha dado además muchos amigos, cosa no menor realmente. Y ha sido un refugio. Un refugio para las inclemencias en general, que ya sabemos son varias y de toda índole
(Patricia Patocco)
